miércoles, 26 de agosto de 2009

Incursiones I

El capitán se levantó nuevamente dispuesto a hacer algo diferente, algo nuevo... Cogió sus auriculares, se vistió e hizo todos los preparativos. Cogió algunas armas extra, y salió de su habitación.

Luego de un rato revisando su equipamiento, se calzó sus botas, y estaba a punto de salir, cuando uno de sus soldados le preguntó:

- Capitán, ¿donde va tan temprano?

El capitán le respondió esboznado una sonrisa:

- Bah, por ahí de excursión.

- Ah, y... ¿Donde vas de excursión?

- Pues... Por ahí...

- Capitan... - Dijo el soldado en tono serio.

- Bueh vale, es una incursión, pero queda mejor si digo excursión. - Respondió el capitan aumentando aún más la sonrisa.

- Pero capitán... ¿¿¡¡Iba a ir solo!!??

- Era solo una incursión simple, no pensaba cometer ninguna locura.

- Pero... ¿Podríamos ir varios, no crees?

- Bueno, y así nos divertimos.

Unos cuantos soldados salieron de sus habitaciones y algunos se quedaron de guardia, y solo 5 soldados acompañaron al capitán.

- Ok, pues... Vamos... ¡¡¡¡Al turrón!!!! - Dijo el capitán, haciendo el típico gesto del General Tani (Uno de sus maestros cuando entrenaba sus propias artes marciales)

- ¡¡¡Ike!!! - Gritaron los soldados.

Y allí iban, los valientes soldados preparados para cualquier contratiempo que se les pusiese por delante.

No mucho más allá de los límites de aquel terreno, vieron un par de tipos bastante raros...

- Atentos chicos... A la señal...

Los soldados se prepararon para salir... Pero de momento los extraños comenzaron a realizar aspavientos un tanto extraños... (Valga la redundancia)

- Pero que se supone que... - Dijo uno de los soldados con una cara de WTF.

- No os dejeis engañar... Fijaos bien... - Dijo el capitán son su tranquilidad habitual...

De momento, los soldados vieron como aquellos tipejos estaban demasiado cerca suya con unos garrotes.

- Lo que hay que ver... - Dijo el capitán, segundos antes de pegar un salto y ponerse en guardia. - Venga valientes... Venga... Venid...

Los dos se acercaron al capitán cuando de momento tuvieron que parar en seco...

- Demasiado lentos... - Dijo el capitán con una sonrisa satírica en su rostro.

Los cinco soldados apuntaban a los dos extraños con una sonrisa en sus caras.

- Capitán... - Dijo uno de ellos.

- Ok, ahora... - Señaló a uno de ellos. - Al pozo con él, y el otro... Pues... Pues... Al pozo también.

Enseguida, uno de los soldados sacó una radio y llamó a su cuartel. Una pequeña patrulla de 10 hombres llegó al sitio.

- Llevaos a estos dos al cuartel, y mientras que no llegue, que se encargue de interrogarlos "ya sabeis quién".

- Ok capitán.

Los soldados cogieron a los dos presos y se los llevaron.

Y nuestros hombres siguieron a lo que sería la incursión del día...

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